Asistencia para la desintoxicación
Desintoxicación
La Desintoxicación es el proceso por el que pasan todas las personas adictas a las drogas que interrumpen su consumo hasta que el organismo vuelve a su estado normal.
En Girasol este proceso se realiza de forma rigurosamente médica ya que consideramos que no es necesario que la persona sufra para pasar de ese estado, por lo que se intenta que mediante la medicación necesaria y bajo la atención sanitaria adecuada, la persona pase el mínimo dolor y las mínimas molestias posibles garantizando el éxito y un servicio adecuado.
La desintoxicación se puede realizar de las siguientes formas:
- En su propio domicilio.
- En régimen de internamiento.
El proceso de admisión para iniciar tratamiento es rápido
Rehabilitación
Bases conceptuales:
- Entendemos la drogodependencia como un intento de solución inadecuado.
- Los problemas de fondo que emergen durante el tratamiento suelen estar ligados a la dificultad de transición entre la edad infantil y la edad adulta, es decir, los conflictos que aparecen en la adolescencia.
- Para calmar los trastornos o síntomas (escasa resistencia a la frustración y al dolor, tendencia a eludir los problemas, afectividad negativa, desconexión) generados por dichos conflictos (angustia, escasez de recursos de afrontamiento, rebeldía, baja autoestima), la persona que se droga elige una solución inadecuada: la droga, que actúa como anestésico y a la que otorga un poder “mágico” con capacidad resolutiva de los conflictos.
- El ensayo de solución se convierte en problema pues a lo anterior se añade el tener que conseguir diariamente la dosis, con la carga de estrés que eso conlleva, además de los conflictos colaterales que acarrea (delincuencia, prostitución, enfermedad, marginalidad.
- Detrás de un síntoma común (la drogodependencia) aparecen diversos desequilibrios, bloqueos (condicionamientos) y alteraciones a nivel biológico, psicológico, social y espiritual que son propios de cada paciente.
- “Un drogodependiente es un enfermo integral, con todas las características de los enfermos integrales: alteración de sus capacidades físicas, psíquicas, sociales y, en la mayor parte de los casos, las drogas son su medicina” ( VALVERDE, A. 1988 ).
- El concepto holista de salud, enfermedad y curación emana de la perfecta unidad de toda la vida y de la absoluta singularidad de todos los sistemas existentes en ella.
- Concebimos el hombre como un ser en el que existen diversas esferas o dominios de la realidad (biológica, psicológica, social y espiritual) que se ínter penetran y lo hacen aparecer como una entidad integral, holística.
- Nuestro trabajo con drogodependientes consiste en diagnosticar los desequilibrios, propios de cada paciente, existentes en esos dominios, aplicando con flexibilidad en cada momento y en cada contexto el método más apropiado para esa situación concreta.
- El enfrentamiento del drogodependiente con esos desequilibrios, con sus dificultades y problemas, le permitirá crecer y desarrollarse en todos los niveles, convirtiéndose en una persona adulta, armónicamente integrada
- Tradicionalmente en el modelo médico se entiende el proceso de la curación como algo que corresponde al terapeuta, es a través de su saber y de sus técnicas como se produce la curación, atribuyéndose poco valor a la actitud del paciente.
- Para nosotros, el paciente es el protagonista principal de todo el tratamiento. Lo que nos interesa es el paciente como persona inmersa en un contexto, en el interior del cual el síntoma que presenta tiene una dimensión organizante y necesaria para el sistema y para el propio individuo.
- Lo que mueve a un paciente a buscar tratamiento es su necesidad de cambio y es esta necesidad la que pone en marcha todo el sistema terapéutico, por lo que nada puede ocurrir sin la voluntad del paciente.
- El terapeuta ayuda al paciente a que se ayude a sí mismo. El primer y principal objetivo del terapeuta es estimular en el paciente su voluntad de sanar y de vivir, apoyándolo en sus aspectos positivos, en el uso de su propia energía, armonía y capacidad evolutiva.
- Como profesionales nuestra actitud es de servicio. Esta actitud será posible siempre que contemos con dos elementos presentes en toda relación terapéutica: vocación y conocimientos.
- Vocación del profesional hacia la tarea que desempeña y hacia las personas con las que trata, entendiendo y sintiendo esta vocación como algo palpable cuando está presente.
- El profesional debe tener además los conocimientos y la formación apropiados en las técnicas que utiliza, al tiempo que un conocimiento claro de su propio potencial como persona.
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